La danza del Pascol llega por primera vez al templo de San José en Parral
El Pascol es una danza rarámuri que se realiza durante la Pascua, en la que los danzantes ejecutan movimientos solemnes que simbolizan el fervor espiritual y la renovación de la fe

Por primera vez en la historia, el templo de San José fue escenario de la tradicional danza del Pascol, una expresión cultural del pueblo rarámuri que forma parte de sus celebraciones de Pascua.
El evento, que atrajo a decenas de personas, fue encabezado por el gobernador indígena de la comunidad de San Andrés, Guillermo Negrete Rubi, quien destacó la importancia de esta presentación para preservar las tradiciones de su pueblo.
“Es la primera vez que traemos esta danza al templo de San José. Fuimos invitados por el Padre Iván y estamos muy contentos de haber compartido esta parte de nuestra cultura con la comunidad”, expresó Negrete Rubi.
El Pascol es una danza rarámuri que se realiza durante la Pascua, en la que los danzantes ejecutan movimientos solemnes que simbolizan el fervor espiritual y la renovación de la fe. Durante la ceremonia en el templo, 15 integrantes de la comunidad de San Andrés ofrecieron esta presentación única que conmovió a los asistentes.
Previo al Pascol, los rarámuris también presentaron la danza del Masachín en el exterior del templo, una expresión festiva que forma parte de sus costumbres religiosas.
Negrete Rubi explicó que esta presentación fue parte de un esfuerzo por rescatar y fortalecer las tradiciones del pueblo rarámuri. “No queremos perder nuestra cultura ni nuestra lengua, porque eso es lo que nos identifica y nos une como comunidad”, afirmó.
El líder indígena mencionó que en San Andrés se realizan diversas actividades durante la Semana Santa, incluyendo la velación a la Virgen y la representación del encuentro con Jesús, eventos en los que la danza del Pascol tiene un papel fundamental.
Finalmente, Negrete Rubi invitó a la población a visitar la comunidad de San Andrés durante la Semana Santa para conocer de cerca estas manifestaciones culturales que, según dijo, son una muestra viva del legado que sus abuelos les dejaron.